Cachis, ayer me olvide de hacer el blog. Bueno en realidad hice uno, pero era radiofonico, así que no cuenta. Ayer intente volver un poco a la "normalidad", por la mañana fui a hacer junto con mis amigos el programa de radio que sacamos adelante juntos en Radio Contrabanda (buen programa por cierto, mucha participación) y por la noche me fui al cine tambien con mis amigos a ver Watchmen (os voy a ahorrar mi opinion sobre este espanto, que tampoco es la idea de este blog).
En medio de todo esto, entre ayer y hoy, hay tareas. Ayer a la tarde vino mi tia (una de ellas) y hizo una tría de ropa aprovechable. Luego le ayude a llevarlo a casa, porque pesaba y la pobre no puede hacer esfuerzos.
Hoy he preparado la comida (una variación de una receta de macarrones de Arguiñano) y una tortilla de patatas para mi cena. Los macarrones han quedado de coña y la tortilla ha quedado aceptable.
Inevitablemente en cada tarea asaltan los recuerdos de mi madre, y crece el hecarle de menos cuando te ves atrapado en alguna tarea que nosabes como sacar y que simplemente le habría preguntado.
Recuerdo sus maravillosas tortillas de patata, que hacía enormes y le salian estupendas, no puedo ni recordar la de veces que me hacia tortillas para alguna de las fiestas o celebraciones enc asa de los amigos, y lo orgullosa que se ponia cuando le decia como había gustado y que no habian quedado ni las migas. Con el cariño que las hacia no podia ser de otra manera, y nunca me protesto cuando le pedia estas cosas.
Tambien hay recuerdos tristes. La última vez que intento hacer una tortilla de patatas grande, y fue un desastre que acabo convertido en un picadillo de patata y huevo, comestible pero de muy mal aspecto, y como lloró ella despues. Ese decia decidi que no pondria mas tortilla de patata en el menu por ahorrarle el mal trago. Aún así no hace aun un mes, decidí hacer yo una, pequeñita, con ella a mi lado diciendome todo lo que tenia que hacer. La de hoy , me ha quedado mejor, aquel dia se me quemaron mucho las patatas.
Mi padre me esta ayudando mucho, para mis sorpresa se desenvuielve muy bien en la cocina, y ademas siempre alaba todo lo que hago, eso ayuda, y sus consejos en cada momento y su porbar los platos `para ver si estan en su punto de coción, de sal, etc. Tambien me ayudan los amigos (sobre todo las amigas, para que nos vamos a engañar) con sabios consejos, sobre todo Martita, que es mi cocinera de cabecera a la que llamó cada vez que tengo una duda de la que no se como salir. Y no puedo despreciar la ayuda de Internet, que me rescata de mas de un problema.
mañana vuelvo al trabajo, despues de tres semanas, vueltaa las rutinas. Vuelta a explicarlo todo un monton de veces, es normal. Espero que mi padre, cuando se vea solo en casa, siga tan animado como hasta ahora, yo creo que si, pero ya veremos.
En medio de todo esto, entre ayer y hoy, hay tareas. Ayer a la tarde vino mi tia (una de ellas) y hizo una tría de ropa aprovechable. Luego le ayude a llevarlo a casa, porque pesaba y la pobre no puede hacer esfuerzos.
Hoy he preparado la comida (una variación de una receta de macarrones de Arguiñano) y una tortilla de patatas para mi cena. Los macarrones han quedado de coña y la tortilla ha quedado aceptable.
Inevitablemente en cada tarea asaltan los recuerdos de mi madre, y crece el hecarle de menos cuando te ves atrapado en alguna tarea que nosabes como sacar y que simplemente le habría preguntado.
Recuerdo sus maravillosas tortillas de patata, que hacía enormes y le salian estupendas, no puedo ni recordar la de veces que me hacia tortillas para alguna de las fiestas o celebraciones enc asa de los amigos, y lo orgullosa que se ponia cuando le decia como había gustado y que no habian quedado ni las migas. Con el cariño que las hacia no podia ser de otra manera, y nunca me protesto cuando le pedia estas cosas.
Tambien hay recuerdos tristes. La última vez que intento hacer una tortilla de patatas grande, y fue un desastre que acabo convertido en un picadillo de patata y huevo, comestible pero de muy mal aspecto, y como lloró ella despues. Ese decia decidi que no pondria mas tortilla de patata en el menu por ahorrarle el mal trago. Aún así no hace aun un mes, decidí hacer yo una, pequeñita, con ella a mi lado diciendome todo lo que tenia que hacer. La de hoy , me ha quedado mejor, aquel dia se me quemaron mucho las patatas.
Mi padre me esta ayudando mucho, para mis sorpresa se desenvuielve muy bien en la cocina, y ademas siempre alaba todo lo que hago, eso ayuda, y sus consejos en cada momento y su porbar los platos `para ver si estan en su punto de coción, de sal, etc. Tambien me ayudan los amigos (sobre todo las amigas, para que nos vamos a engañar) con sabios consejos, sobre todo Martita, que es mi cocinera de cabecera a la que llamó cada vez que tengo una duda de la que no se como salir. Y no puedo despreciar la ayuda de Internet, que me rescata de mas de un problema.
mañana vuelvo al trabajo, despues de tres semanas, vueltaa las rutinas. Vuelta a explicarlo todo un monton de veces, es normal. Espero que mi padre, cuando se vea solo en casa, siga tan animado como hasta ahora, yo creo que si, pero ya veremos.
Tu madre era una cocinera excelente. Tenía esa capacidad que creo que sólo tienen las madres para cocinar para decenas de personas (con lo difícil que resulta) y conseguir que les salga perfecto.
ResponderEliminarRecuerdo especialmente sus croquetas... después de horas no se despegaba el rebozado y seguían estando jugosas! : )
También recuerdo uno de tus cumpleaños en el que fuimos a tu casa. Una docena de tragones, ni más ni menos, eramos aquel día y nos preparó un pulpo gigante a feira.
Mira que me gusta el pulpo y lo he comido en sitios distintos, pero como el de tu mami ninguno.