Bill Clinton presentó en el año 2000 el borrador del genoma humano con una afirmación tajante: «Éste es el mapa más maravilloso de la humanidad». Hoy estamos ante otra revolución, la que nos ofrece la posibilidad de obtener la secuencia de un genoma humano por poco más de mil euros. Y hablamos de una secuencia individual, la que abre el camino al diagnóstico y tratamiento de enfermedades como el cáncer.
Ésta es una de las conclusiones de la conferencia que ofreció ayer Xosé María Fernández, en la Facultad de Biología, dentro de la Semana de la ciencia. En el mismo acto fue presentado su libro «Homo sapiens: la epopeya d'un llinaxe», que recibió el premio «Máximo Fuertes Acevedo» de ensayo 2008. Con este trabajo, Fernández, que se declara seguidor entusiasta de la evolución humana, analiza el viaje en el tiempo y la evolución de las especies que nos precedieron, desde el «Australopitecus» hasta el «Homo sapiens». El biólogo asturiano, que lleva más de una década trabajando en Inglaterra, como responsable de la presencia europea en el proyecto «Genoma Humano», pasó durante su intervención del enfoque evolutivo a otro más clínico. Así, se refirió al impacto que el borrador de nuestro genoma va a tener en el ámbito sanitario.
«En la actualidad se está secuenciando un millar de genomas humanos, centrándose en enfermedades comunes, estudiando unos 200-400 genes». Fernández afirmó que la tecnología está cambiando las estrategias y se está pasando a la secuenciación de tumores. «Los tratamientos personalizados pueden estar en la clínica en diez años».
Jim Watson, uno de los padres del genoma, realizó una petición a los bioquímicos para que centren sus investigaciones en las células cancerosas. Esta apuesta podría desembocar en tratamientos farmacológicos a la carta para determinadas enfermedades. Según Fernández, aunque la biología molecular ofreció contribuciones espectaculares en las últimas décadas, «la investigación del cáncer sigue empantanada. Primero se habló de oncogenes, después de genes supresores de tumores, una mezcla de los dos, mutaciones en el ciclo celular...».
Ya se acepta que casi todos los cánceres, incluyendo los tumores sólidos, presentan defectos cromosómicos, aunque no se conoce su significación biológica. Lo que sí parece ya probado es que el cáncer no es una única enfermedad y que no tiene una causa común. «Es un conjunto de enfermedades que abarcan más de doscientas patologías, con diferencias que van más allá del lugar donde se localiza, de la zona afectada o de cómo evoluciona y responde al tratamiento.
Fernández, que impartió su conferencia en asturiano, fue presentado por Ánxelu Morán y Xosé Antón Suárez Puente. Presidieron el decano de Biología, Tomás Emilio Díaz, y la directora de Política Llingüística, Consuelo Vega.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario